lunes, 6 de mayo de 2013

EL TRAMPOLIN DE LA FAMA


Cuantas cosas se dicen a través de los medios de comunicación y cuantos incautos lo creen todo. No es raro que la ignorancia de algunos sea el trampolín para la fama de otros, si tú escribes con seguridad y afirmando la mentira con la contundencia de la verdad, todos te creen.
Qué bueno es aprovechar las herramientas que tenemos a mano para darle felicidad a la gente que nos lee.
Busquemos la manera de aclarar las grandes mentiras que nos ofrecen  los medios de comunicación privados venezolanos, ellos se dedican a falsear cada vez que sus ganas de divertirse  les asoma como una necesidad enfermiza y delirante, quienes solo buscan hacer el mal para ganar dinero, fama y ubicarse en la acera del placer, para regodearse en la miseria, esa que está escrita en los libros sagrados de toda religión, orden o culto, no caigamos en ese foso que tiene como colector de basura las llamadas “pailas del infierno”. 
Cada instante en la vida política  de Venezuela, parece una nueva historia contada por millones de seres humanos que pensamos en lo bello que fuera si todos cortejáramos a nuestra patria del mismo modo que tratamos de destruirla con la propaganda mediática  y la actuación de nuestros periodistas, los cuales en su mayoría se venden al comercio de la información.
Por Dios estamos en pleno Siglo XXI, dejemos las intrigas y la guerra que nos lleva a aceptar las propuestas de perder a nuestro territorio, por consumir la cultura estadounidense, sin medir las consecuencias de llegar a pasar por los tomentosos hechos ocurridos en países como Libia, Siria, Irak, Afganistán o el desastre atómico que activó el gobierno norteamericano en… Hiroshima y Nagasaki.
Continuamos haciendo desastres en contra de nuestros hermanos los desposeídos, esos que son usados, por la derecha recalcitrante y nefasta de nuestro país,  como pequeños mercenarios que se venden por el mísero dinero de las  industrias que tienen el monopolio de los alimentos en nuestra amada tierra, cuna de libertadores y forjadores de libertades en América Latina. Amo a Venezuela y le pido a mis colegas periodistas que la respeten, acaríciénla y no la manoseen tanto, Venezuela es una tierra de amores.
luisa Beatriz Balbás Sánchez

1 comentario:

  1. Una verdad simple es aquella que decimos con el corazón y todo el mundo la entiende, la reflexiona y la expresa, pero si es verdad.

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